Si deseas contratar un entrenador personal para iniciarte en
el ejercicio físico, mantener la forma física adquirida o por las razones que
sean, es una sabia decisión. Por eso, para elegir a tu futuro entrenador
personal y acertar, debes hacerle 3 preguntas básicas.
La mayoría de las personas que han probado los servicios de
un entrenador personal, te dirán que es una muy buena opción, ya que este
profesional te confeccionará tu plan de ejercicios individualizado, te guiará y
te ayudará con la técnica adecuada para que aprendas cómo debes entrenar sin
riesgo de lesión, llegarás mucho antes a
tus objetivos y con seguridad.
Lo que sí es imprescindible es buscar un entrenador personal
certificado, ya que lamentablemente, en esta profesión hay mucho intrusismo y
entrenadores que dicen ser profesionales que no disponen de la formación
adecuada, desconfía de los precios super baratos, la calidad tiene su valor.
Además, recuerda que es un servicio en el que se trata de tu
salud, por eso debes ser exigente y valorar en quién dejas esa responsabilidad.
tu futuro entrenador personal
Cómo encontrarás a tu futuro entrenador personal
Las recomendaciones de amigos o familiares son la forma más
clara y quizás la más efectiva de encontrar a tu futuro entrenador personal.
Si alguien de tu confianza puede recomendarte algún
profesional, este es un buen lugar para comenzar.
Si no conoces a nadie que pueda recomendarte uno, lo que
puedes hacer es indagar sobre los profesionales que hay en tu ciudad. Mira sus
currículums, sus redes sociales, opiniones de clientes, etc.
Una vez que hayas encontrado un posible cantidato, ya sea a
través de referencias personales o búsquedas en línea, el siguiente paso es
concretar una cita con el profesional, para que así, podáis determinar la
compatibilidad personal, de ahí que te facilitemos 3 preguntas básicas que
debes hacer a tu futuro entrenador personal para determinar si es el
profesional que necesitas.
¿Cómo podrías ayudarme a lograr mis objetivos?
La respuesta a esta pregunta en ambito general debería ser
algo similar a esta: «para ayudarlo a alcanzar sus objetivos, trabajaré con
usted de forma global, es decir, combinando un programa de ejercicios acorde a
su condición actual y a sus particularidades, combinándolo con asesoramiento y
consejo nutricional«.
Esta es una respuesta muy común y acertada si la recibes de
un buen profesional, huye de los «milagros» y de las falsas promesas, debe ser
una respuesta acorde a la realidad y viable, ya que es muy difícil poder
determinar el programa que se utilizará para cada persona ya que debemos
conocer cómo se adapta la persona al ejercicio físico e ir combinando métodos
de entrenamiento hasta dar con el adecuado, es decir, no es una ciencia exacta.
Realmente, en esa primera toma de contacto, lo que debemos
valorar es el «feeling» que sintamos con el profesional, al fin y al cabo, es
como un terapeuta, es una persona con la que vas a pasar un tiempo de tú a tú y
con quien debes congeniar.
Es un poco como una entrevista de trabajo, todos los
candidatos suelen contestar similar pero en su lenguaje no verbal es donde se
detecta mucha información que te facilitará las cosas a la hora de elegir a tu
futuro entrenador personal.
2. ¿Cuál es tu método de trabajo?
Esta es una pregunta que nos suelen hacer a menudo, y es
aquí donde debes centrarte bien en la respuesta del profesional, ya que a
través de la información que te facilite podrás comprobar la capacidad de
conocimientos y preparación que tiene.
Nuestra forma de contemplar esta respuesta es que no se debe
determinar el método de trabajo así a primeras, ya que el profesional no
dispone de ciertos datos del cliente, por lo que, a nuestro modo de ver, la
respuesta debe ser que no es posible saber qué método se utilizará hasta
conocer las características del cliente, sus preferencias, sus
particularidades, etc., ciertos datos se facilitan en la valoración inicial
pero es posteriormente, cuando ya se han realizado algunas sesiones de
entrenamiento, cuando realmente se va conociendo qué método es el adecuado.
Cada cuerpo es un mundo.
3. No me gusta el ejercicio y a veces no tengo voluntad ni
motivación, ¿cómo harías para que pudiera mantener ese hábito?
Tampoco hay una respuesta firme en un primer momento, ya que
existen diferentes métodos de motivación y no todos son para todo el mundo, por
ejemplo:
el modo sargento: el entrenador personal se comporta como un
sargento dando órdenes desde un enfoque agresivo. Este profesional suele ser
más demandado en deportes extremos o de altas exigencias.
modo «madre»: el enfoque es más cuidadoso, te mima y te
anima a seguir la marcha pero con paciencia infinita. Ideal para personas que
empiezan de cero, personas mayores o con alta sensibilidad.
el modo «extra profesional»: el entrenador no se implica
personalmente, es frío y simplemente te controla que cumplas y la técnica, no
te anima y apunta todo en su carpeta que no despega de su mano. Para aquellas
personas que no necesitan motivación sino a alguien que simplemente les dirija
la rutina de ejercicios.
Obviamente, los profesionales del ejercicio son personas y
como tal, cada uno tiene su carácter y su propia personalidad. Lo ideal, sería
que fuera un poco de todos los anteriores, y que en cada ocasión saque el rol
que corresponda, de esta forma será camaleónico y podrá tratar a cada persona
según necesite en cada ocasión.
No todo es el entrenador, debes poner de tu parte
Lo que sí es verdad es que debes poner de tu parte, tener
voluntad, seguir las pautas que se te indican y sacar fuerzas a veces de dónde
no las hay.
Tu futuro entrenador personal te guiará, te motivará y te
acompañará hacia tus objetivos, pero si tú no te dejas ayudar, difícilmente
lograrás cambios.
Ya sabes, haz las preguntas adecuadas y explora sabiamente a
tu futuro entrenador personal.



